Cómo hacer un presupuesto que de verdad cumplas
Un presupuesto es un plan para tu dinero antes de que empiece el mes. Uno bueno es lo bastante sencillo como para que lo sigas usando dentro de tres meses.
Última actualización: 2026-10-24
1. Calcula tus ingresos mensuales reales
Usa el sueldo neto, después de impuestos. Si tus ingresos varían, toma un mes bajo pero realista en lugar de tu mejor mes.
2. Anota lo que es fijo
Alquiler o hipoteca, suministros, seguros, cuotas de préstamos, suscripciones. Toma los importes de tus extractos bancarios, no de memoria.
3. Estima lo que varía
Comida, transporte, salir, ropa. Mira los extractos de los dos o tres últimos meses y usa la media como cifra inicial.
4. Decide primero tu ahorro
Si ahorrar es lo que sobra, normalmente no sobra nada. Elige una cantidad, aunque sea pequeña, y trátala como una factura.
5. Haz que los números cuadren
El gasto previsto más el ahorro debe igualar los ingresos. Si no, ajusta las categorías flexibles, no las fijas.
Reglas generales, con una advertencia
Repartos como el 50 % para necesidades, el 30 % para deseos y el 20 % para ahorro son solo un punto de partida. En una ciudad con alquileres altos o con deudas, las necesidades pueden llevarse mucho más. Usa un reparto para comprobar tu plan, no para juzgarte.
6. Sigue y revisa
- Una vez por semana, dedica cinco minutos a comparar el gasto real con el plan.
- A fin de mes, actualiza las estimaciones que fallaron.
- Cambia el plan cuando cambie tu vida. Un presupuesto no es un contrato.
Motivos habituales por los que fallan los presupuestos
- Demasiadas categorías que mantener.
- Ninguna previsión para costes irregulares, como regalos, reparaciones o cuotas anuales.
- Ninguna pequeña cantidad para ocio, lo que lleva a abandonar.
Ten en cuenta. Esta guía es información general, no asesoramiento financiero, legal ni profesional. Lee el aviso legal completo.